Este miércoles 25 de marzo disfrutaré de un concierto que promete.
En la Joy Eslava se celebrará el II Concierto Dale la Vuelta al Mundo, de Intermón Oxfam. Con la actuación, entre otros, de Russian Red, Lory Meyers, The Cabriolets y los que estaba esperando ver como agua de mayo: Vetusta Morla.

Desde 1998 este grupo madrileño de Tres Cantos lleva luchando con su buena música por hacerse un hueco en el competido y a veces estanco mercado musical español. Hace apenas unos días les llegó un reconocimiento más, el mayor hasta ahora, tres Premios de la Música, concedidos por la Academia de la Música: Autor Revelación, Artista Revelación y Mejor Álbum de Pop Alternativo.

De momento sólo han sacado un disco: “Un día en el mundo”, autoeditado por ellos mismos bajo su sello “Pequeño salto mortal”. Esperemos que la fama y las ofertas discográficas no les hagan perder sus señas de identidad creativas.

“Sálvese quien pueda” es una de las caciones de este disco de las que se ha hecho un videoclip. Otra es “Un día en el mundo”, quizá su canción más conocida junto a la melancólica “Conpenhague”.

Aquí os dejo sendos vídeos de Youtube.

Salud!

Acabo de venir del Círculo de Bellas Artes, donde hoy se preestrenaba “Los abrazos rotos”, como todos sabéis, la última película de Pedro Almodóvar.

Tenía previsto verla este mismo fin de semana, pero sin quererlo ni beberlo me he encontrado con una entrada en mis manos para el pase de hoy, la experiencia ha sido inmejorable. Este nuevo film de Almodóvar me ha parecido sencillamente genial.

La trama se desarrolla en los años 90 y en la actualidad, con un hilo argumental muy elaborado, los saltos entre un tiempo y otro le dan a la película un ritmo galopante, que lleva al espectador a preguntarse en repetidas ocasiones cómo los personajes han podido llegar ahí.

Los abrazos rotos, de Pedro Almodóvar

Los abrazos rotos, de Pedro Almodóvar

Penélope Cruz encarna a Magdalena, una aspirante a actriz que vive una farsa en su relación con un poderoso magnate, Ernesto Martel. En su búsqueda de este sueño artístico, conoce al director de cine Mateo Blanco (Lluis Homar), quien la ficha para su última película. El amor surge rápidamente entre los dos, y éste es el desencadenante del tortuoso camino que les depara en su relación, estigmatizada por los celos enfermizos de Martel. A causa de un accidente de tráfico, Mateo Blanco queda ciego y a partir de ahí se rompe todo lo que ha sido su vida hasta entonces, incluida Magdalena. El hombre que ya no es, adopta el pseudónimo de Harry Caine y dedica su vida a la redacción de guiones cinematográficos, acompañado de su amiga Judith, extraordinariamente interpretada por Blanca Portillo, y del hijo de ésta. Hasta que un día recibe la visita de un antiguo conocido…

Cada acto, cada situación, como en la vida real, desencadena un rumbo en la historia de los personajes que podría haber sido otro. Estos hados, están tratados por Almodóvar con su exquisita genialidad. Las razones de las que los personajes no son conscientes, son desveladas con una naturalidad y una verosimilitud que empujan al espectador a ponerse en su piel y en la de la historia misma. Podría resumir en una sola palabra el sentimiento general que acompaña al visionado: empatía.

Quizá motivado por las exigencias del cine estadounidense y del guión en general, las escenas de sexo están muy cuidadas, tratadas con mucha pulcritud. Remarcable la ternura entre los personajes, especialmente entre Lena y Harry. Los golpes de humor se suceden a lo largo de toda la película, en los momentos justos, sin romper el discurso dramático y de suspense; pero especialmente ya al final, con la aparición de Carmen Machi en el papel de Chon, la Concejala antropófaga, y una faceta cómica inusual y muy bien ejecutada por Penélope Cruz. Sobre los tintes de cine negro de la película, debo decir que son sobresalientes.

El beso de la playa de El Golfo (Lanzarote) - Los abrazos rotos

El beso de la playa de El Golfo (Lanzarote) - Los abrazos rotos

Como siempre en el cine almodovariano, la escena está llena de color y de atrezo pop. Pequeños guiños a otras películas del director como Tacones lejanos (los tacones de Penélope), Mujeres (el gazpacho), o La mala educación (los guiones y las profesiones de los personajes, todas relacionadas con el cine). No podía faltar una máquina de escribir o escenas de películas del cine italiano de los 50. También los primeros planos, emocionales, de los personajes, y las imágenes y detalles cuajadas de un simbolismo del que sería imposible disertar aquí.

Igual que en otras de sus películas, me ha dado la sensación de que mucho de los personajes y mucho de las situaciones tienen que ver con él mismo y con sus vivencias. No obstante, no existe el excesivo personalismo de sus primeras películas y que afortunadamente consiguió mitigar; y los actores, excelentemente escogidos, hacen su papel espectacularmente bien. Penélope está soberbia, no deja de asombrarme con su versatilidad y su multitud de registros. Blanca impecable como su nombre y Lluis ha conseguido que me guste aún más de lo que me gustaba ya. Sólo una mención a la fugaz aparición de Ángela Molina en el papel de madre de Lena: Además de enternecedora es increíblemente espectacular.

Bien, es tarde, y hay que irse a dormir. En el último diálogo de la película, Mateo dice que “las películas hay que acabarlas aunque sea a ciegas”; yo digo lo mismo de las entradas de mi blog. :)

Sólo una cosa más. Al terminar, toda la sala hemos aplaudido esta obra maestra. Felicidades, Pedro; esperamos la siguiente.

Sigo en mi búsqueda intensiva para alquilar un piso en Madrid, nada de lujos, un pequeño apartamento en lo que yo llamo la almendra central de Madrid Dentro de la M-30 y de Cuatro Caminos hacia abajo. Absoluta misión imposible por menos de 700€ al mes, una vergüenza.

Quiero una ventana. ¿Pero a qué precio? Las ventanas se cotizan alto en la Capital. La diferencia de precio entre un piso interior y exterior en la misma zona y con similares características puede llegar a los 100€.

Vivienda digna-Alquilar piso Madrid

Vivienda digna-Alquilar piso Madrid

Me llaman poderosamente la atención esos anuncios que rezan “interior muy luminoso”, sí, y con unas espléndidas vistas a un patio de luces donde podrás contemplar las bragas raídas de la señora del tercero. Es descorazonador.

Otros publican características engañosas: “60 metros cuadrados, no podrás resistirte a decir que no”. Oh, qué gran ganga. Pero una vez que lo visitas descubres que los metros habitables apenas llegan a los 35, de los cuales la mayor parte corresponden a un larguísimo pasillo que parece sacado de la película El Resplandor de Stanley Kubrick.

Algunos otros, los que más, forman parte de agencias inmobiliarias especuladoras y deleznables que exigen el cobro de una mensualidad por “costes de gestión”, que nunca más volverás a oler. Coño, encima de puta tengo que poner la cama…  Qué  panda de sinvergüenzas.

También los hay que exigen un precio desorbitado por cuatro paredes mondas y lirondas donde los muebles te los traes tú. Otros que te embaucan con maravillosos adjetivos: “reformado”, con paredes recubiertas de papel made in the 70’s; “luminoso”, que resulta ser el sótano donde habita el Conde Drácula; “amueblado”, con tétricos muebles del siglo XVIII; “tranquilo”, en una calle con tres bares de copas por metro cuadrado; “acogedor”, con múltiples especies de animales de compañía; o mi favorito, piso “ideal”, con una cocina que misteriosamente aparece de un armario de medio metro de ancho (si tienes que picar cebolla para el sofrito mejor despliega la mesa de camping que tendrás que llevarte para usar de encimera, o aliméntate exclusivamente de sándwiches).

Y por si fuera poco, toda esta basura está regada por el derroche de simpatía y amabilidad de los propietarios. Señores, parece que les supone un incordio el embolsarse 700€ al mes por un zulo que no los vale.  Pueden responder con mejores modales al teléfono, o decir hola y dar la mano cuando nos encontramos a las puertas del portal, antes de hacer la visita de rigor a la mazmorra que pretende meterme por los ojos.

Esta es la crónica de dos meses buscando piso en Madrid a través de portales como idealista, segundamano o fotocasa.

Queridos lectores, la ayuda al alquiler de Zapatero no ha supuesto ningún avance. Solo ha servido para que los propietarios hayan inflado más los precios. En España sigue siendo misión imposible que una persona joven se marche de casa de sus padres, a menos que lo haga con su pareja o a compartir piso con amigos o desconocidos.

¿Estás buscando piso? ¿Has sufrido para encontrar un sitio donde “malvivir”? Añade tu comentario.

¡Salud!

Se está gestando un nuevo reality. Según he podido saber, algo parecido a Pekin Express, pero a lo grande: La vuelta al mundo, aunque no sé si en 80 días.

Trasteando un poco por youtube he descubierto este vídeo de una pareja aspirante a participar, y tienen futuro, al menos como cómicos de envergadura.

Solo por haber hecho un vídeo tan currado como éste,  sinceramente, merecen participar de esta nueva aventura televisiva.

Podéis votar por ellos aquí

¡Salud!

Dublín, capital de Irlanda, 505.739 habitantes según censo de 2006, ubicada en la costa este de la…

El pasado fin de semana estuve allí, una visita exprés de fin de semana harto suficiente para conocer lo principal de la ciudad, beber unas cervezas y perderse mapa en mano.

Sucedáneo de Londres, es una ciudad bastante pequeña que puede visitarse en apenas dos días, y que os deparará algunas sorpresas si nunca habéis estado por tierras británicas. Para los que no seáis neófitos de lo british, es un poco más de lo mismo: arquitectura decimonónica tardía, pubs al estilo inglés, verdes prados, pantallas de plasma con fútbol de la premier, iglesias insulsas y olor a fish and chips o hamburguesas por doquier.

Deduciréis por esta escueta descripción que la ciudad no me gustó. No, no es eso. Es quizá que mis expectativas se vieron truncadas. Yo esperaba encontrarme una ciudad con carácter, típica de un país diferente de Reino Unido, y sin embargo encontré que no había mucha diferencia salvo en la afabilidad de la gente, en la ausencia de los típicos taxis londinenses, la presencia exigua de policía (toda la seguridad urbana se basaba en cámaras de vídeo en cada calle y en cada esquina), o los letreros bilingües en inglés e irlandés.

Dublin - Vista desde la fábrica Guinness

Visitamos el centro, con la famosa arteria principal O’Connell Street, el pequeño pero elegante río Liffey, las callejuelas de la ribera sur y el mítico Temple Bar, icono de la zona de pubs donde todos, salvo sus fachadas, son prácticamente iguales y tienen como reclamo diferentes tipos de cerveza, con la famosa cerveza negra Guinness como estandarte no solo alcohólico sino nacional.

También visitamos la archiconocida fábrica de Guinness. Un auténtico tostón que sólo se ve amenizado por lo que queda de la arquitectura industrial del interior y por el genial bar panorámico del último piso: un hervidero de turistas ávidos de la cerveza gratis que acompaña la entrada (15€ adulto, y 11€ estudiantes), y de los sillones que rodean el bar central, junto a los ventanales con espléndidas vistas 360º de la ciudad. Pese a todo, es una visita obligada y no os la podéis perder.

Entre los otros monumentos visitables debo destacar por la experiencia nefasta la cárcel Kilmainham Gaol. Ubicada donde San Patricio perdió el mechero, se la recomiendo a quien le interese la historia de Irlanda y la de su independencia del Reino Unido. Si el aforo de gente no es muy grande, quizá tengáis alguna oportunidad de trastear en las celdas y pasillos, pero con un grupo numeroso, la visita se ceñirá a una petulante pija irlandesa contando la historia de la cárcel y la de algunos de sus presos (no apto para los que no habléis inglés), sin posibilidad de pasear a vuestro aire salvo en el vestíbulo principal (y no más de 5 minutos). Adyacente se encuentra un pequeño museo, casi más interesante que la propia cárcel.

Como lugares absolutamente recomendables, el Trinitity College (un pequeño pero armonioso y bonito campus universitario) y calles circundantes, el Temple Bar, un paseo por el río y sus puentes y algún pub cuanto más alejado del centro mejor, porque son más auténticos, con irlandeses de verdad, de esos que no se les entiende al hablar, nada de turistas y, por supuesto, más baratos.

Custom house - Casa de las aduanas

Descartable acercarse a la ciudad medieval vikinga, Dublinia, es un engañabobos. Todo lo que podréis ver es una interpretación de una casa vikinga, un cartel con oquedades para la cara en el que podréis haceros una foto para parecer gilipollas vestido de vikingo o vikinga (yo fui vikinga), y una especie de museo a donde descartamos pasar visto lo visto a la entrada. El susodicho barrio es un ardid.

Insisto, la ciudad me gustó, pero no me pareció nada especial. Otra pequeña capital europea más sin muchas alternativas más allá de las indispensables durante una estancia corta.
Debo volver, pero a visitar la isla, GPS al volante o mapa de carreteras para el copiloto si se es nostálgico o tecnofóbico. Ese turismo y ese aspecto de Irlanda me atrae mucho más.

Salud,

Hoy he descubierto este estupendo mapa conceptual sobre la Web 2.0, es decir sobre la web social, la web de la colaboración y la generación social de contenidos.

Este fenómeno que algunos visionarios llaman “la tercera oleada de Internet”, está basado en las comunidades de usuarios (generalmente con mucho tiempo libre o mucha dedicación), que se relacionan y colaboran para crear contenidos de gran valor e incluso de gran autoridad e impacto en la Red. Estas plataformas suelen tener en común que no existe una autoridad central que ejerza el control de toda la red, sino que es la propia comunidad la encargada de su autocontrol, o por ejemplo que casi todas cuentan con interfaces muy ricas en funcionalidades.

La web 2.O abarca blogs como éste, marcadores sociales como De.icio.us,  redes profesionales como Linkedin, redes sociales propiamente dichas como Facebook,  o redes sociales de fotografía como Flickr; entre otras muchas y variadas plataformas, algunas muy innovadoras y gratatamente interesantes y otras, las que más, extremadamente estúpidas e infumables.

Y entre todo ese caos de redes de infinita temática, objeto y características, este mapa visual de la web 2.0 viene a arrojar un poco de luz y poner un poco de orden.

El mapa, creado por la Fundación Orange e Internality, clasifica las redes según su contenido o función, junto con los ejemplos más representativos de cada categoría, todo ello acompañado de una especie de nube de etiquetas con palabras clave que definen la Web 2.0 y su correspondiente definición. Además, al pie del mapa, se ha incluido un glosario de términos comunes para los neófitos en la materia.

Sin duda creo que es un mapa muy logrado, una excelente fuente de información para todo aquel que aún no se haya subido al tren de la web social, o para el que se ha perdido en uno de sus vagones o entre la maraña de múltiples vías, todas con diferente destino.

Buen viaje.

Mapa de la Web 2.0

Mapa de la Web 2.0

Mapa de la web 2.0 (PDF)

Hacía tiempo que descubrí Wordle, una página donde poder crear nuestras propias nubes de etiquetas o tags, pero hasta hoy no había podido materializar el contenido semántico de este blog en una de ellas.

Al final he aquí las 150 palabrejas más usadas en mi blog. Me ha llamado la atención que “demasiado” es una de las más utilizadas… Deberé replantearme el uso tan indiscriminado de este adverbio :o

Nube de tags megazoi

Nube de tag En el laberinto (sin Minotauro)

Nunca mostré mucha simpatía por los excesos en solitario de Enrique Bunbury. Salvo escasas y sublimes excepciones como su álbum “Pequeño”, una mezcla sorprendente de estilos rock o ritmos gitanos del este de Europa.

Quizá también alguna canción de su colaboración con Nacho Vegas, y por supuesto otras tantas, contadas, de “Viaje a ninguna parte” o “Flamingos”.

Sin embargo guardo bastantes esperanzas en su último disco, “Hellville De luxe”. Aspiro a que se convierta para mí en su mejor disco en solitario.

Si bien los versos y rimas de “El hombre delgado que no flaquerá jamás” no merecen a mi parecer excesivos aplausos. Creo que Bunbury tiene mucha más capacidad creativa y literaria como para componer una letra más elaborada.

Pero en líneas generales me gusta mucho, demasiado, más allá de mi admiración por su etapa en Héroes del Silencio.

Ah, y a los ineptos cerriles que lo acusan de plagio por haber tomado algunos versos del poeta Pedro Casariego, los animo a realizar acusaciones de la misma naturaleza contra Bob Dylan, Joaquín Sabina o John Lennon, por ejemplo. ¿Tendrán cojones?

Salud,


La lectora de Camden

Cargado originalmente por MegaZoi

Sabía que la estaba retratando, pero siguió absorta en la lectura de su libro.
Ni siquiera llegué a apreciar un leve gesto de sorpresa al verme allí apuntándola con el objetivo de mi cámara, tampoco un sutil movimiento en sus ojos que me demostrara que era consciente de mi osadía. Nada enturbió la concentración que reflejaba su rostro, y sus manos siguieron pasando con delicadeza las hojas que contenían una historia cuyo título jamás podré averiguar.
Pero ella sabía que yo estaba allí, empeñado en apresar su cuerpo en una imagen anecdótica de Camden, y por eso me regaló toda una suerte de encuadres pasajeros, de entre los que yo fui a escoger aquel que me mostraba la veleidad de un hombro desnudo; el caprichoso movimiento de su flequillo al son de los bulliciosos pasos de la gente a nuestro alrededor; el perfil de un rostro desconocido, de unos labios insurrectos en mi mente; los flecos antojadizos del pañuelo que ocultaba su pecho; los dedos que acariciaban una piel de papel demasiado inerte para ser la mía; el teléfono móvil que me anunciaba que eran las 13:02, la última vez que la pude ver.

Estoy comenzando a acostumbrarme en exceso al bombardeo mediático al que estamos expuestos día sí y día también sobre la crisis y demás sucedáneos económicos (léase, la bolsa, el paro, las hipotecas o el ladrillo especulador).

Y me pregunto ¿qué es esto que estamos viviendo? Porque a mí, con toda sinceridad, no me está afectando (al menos de momento y cruzaré los dedos).

Se podría decir que estamos pasando por una crisis un tanto rara. Rara porque afecta a un sector de la economía (y muy importante en España) que es el de la construcción y toda la industria que se nutre de su manufactura. Rara porque a pesar del aumento de las cifras del paro o del cierre de empresas, yo no paro de ver gente en los centros comerciales y, sobre todo, en las terrazas y en los restaurantes. Y es que el consumo es una parte muy importante de la bonanza de la economía, y también un indicador de su buena marcha.

Entonces, ¿qué está pasando? No tengo ni idea de economía más que lo que leo frugalmente en los periódicos o veo en el telediario. Así que alguien versado en esta materia, por favor, que me dé algunas pistas porque estoy perdido.

Escuché hace unos días decir al Ministro Solbes algo así como que si la crisis servía para limpiar la economía, que bienvenida fuera la crisis. La oposición, como no podía ser de otra manera, se llevó la manos a la cabeza y aludió a la ligereza y al peligroso comentario del Ministro. Pero, oiga, es que el Ministro dijo una verdad como un templo. ¿Acaso las empresas del sector del ladrillo no llevan más de 10 años especulando y lucrándose del inflado de los precios de la vivienda? ¿Acaso no han sido ellos los culpables de la actual situación? La avaricia rompe el saco, señores. ¿O es que esperaban seguir en esta espiral de alza obscena de precios y desarrollo urbanístico esperpéntico? El guateque ha llegado a su fin.

Por eso mismo, si la crisis sirve para limpiar del mapa económico y empresarial español a toda esa morralla de cerdos codiciosos cuyos emporios de podredumbre son el paradigma de la ineptitud supina, bienvenida sea la crisis.

Y para todas las personas que estén sufriendo esta situación, una píldora, un consejo que no les servirá a corto plazo; pero sí para sus hijos, para las generaciones venideras, para que esa muchachada que nos viene detrás no se vea abocada al paro endémico, a los sueldos y a los contratos basura, a los trabajos no cualificados: educación, educación y más educación. Porque la educación hace más competitivo a un país, lo hace culto, forma a sus ciudadanos para desempeñar trabajos más capacitados, y los protege de las injusticias y abusos del propio sistema porque los instruye en el ejercicio de sus derechos.

Ah, pero es que la educación sale muy cara. Porque la masa ignorante, analfabeta, es más influenciable, más manipulable. No conviene crear librepensadores. La cultura es demasiado peligrosa, una amenza para los intereses de los poderosos. A los ignorantes se les puede pagar menos, subirles a un andamio sin casco ni arnés, ponerles a trabajar sin contrato ni seguridad social, explotarles, obligarles a trabajar más horas de las reglamentarias, someterles a un acoso psicológico deplorable, inculcarles que todo esto es así y que a esto hay que resignarse.

Esa es la madre incestuosa de la crisis: La precariedad laboral.

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